Mexico es un paraíso fotográfico. Y si eres un amante de la comida y de la fotgrafía, las posibilidades son inmensas. Durante el pasado año he llevado mi camera a todas partes en la ciudad de México. He tomado fotografías de las cosas que como los lugares que visito y de casi cualquier cosa que llama mi atención. Tengo una carpeta llena de fotografías por editar y un número igual de historias esperando a ser escritas. Sé que he tenido a este blog un poco abandonado. Pero espero tener a partir de ahora más tiempo para escribir y compartir aquí mis aventuras culinarias en México.
Una de las grandes experiencias que tuve hace un par de meses fue pasar un par de días con JJ Goode y su amigo Matt. Ellos estuvieron de vacaciones en México y Ruth les ofreció una clase de cocina que incluía una visita al tianguis de la colonia Condesa. Fue una excelente oportunidad para sacar la cámara y tomar algunas fotos de una de las tradiciones más antiguas de México, el tianguis o mercado ambulante. Un tianguis (del Nahúatl “tianquiztli” que significa día de mercado o c0secha) es diferente a un mercado. Un tianguis es un mercado abierto que se coloca en días especificos en todos las colonias o vecindarios, pueblos y ciudades de México. Estos mercados datan a tiempos prehispánicos. Eran la forma más importante de comercio de esa era. La evidencia india que algunos pueblos y ciudades fueron fundadas originalmete como mercados regionales. Algunas de ellas fueron tan importantes (como Tlatelolco, el mercado que proveía de alimentos a una quinta parte de la población de la Gran Tenochtitlan) que se ponían y quitaban todos los días de la semana.
Esta tradición ha permanecido sin cambio alguno en México desde épocas prehispánicas. Personalmente, una de mis memorias más tempranas es ir al tianguis con mi familia los sábados. Alrededor de las 6 de la mañana los comerciantes comenzaban a poner sus puestos en la avenida mas importante de la colonia. Para las 8 am familias enteras estaban comiendo tacos de barbacoa (el desayuno más tradicional de fin de semana en la ciudad de México), haciendo las compras para la semana o simplemente caminando por el mercado. Para el medio día el lugar estaba tan lleno que era difícil caminar. Y para las 6 de la tarde la mayoría de los vendedores habían ya quitado sus puestos he ido a casa.
El tianguis de la Condesa los martes no es muy diferente a cualquier otro tianguis. Un par de callse se cierran al tráfico y los vendedores ponen sus puestos con todo tipo de productos, comida, ropa, utensilios de cocina y cualquier otra cosa que se necesiten para las actividades del hogar. Caminar en un tianguis es caminar en el núcleo de la vida de diaria de los habitantes de México. Una vida que encuentra orden en el corazón del caos. Una vida llena de color, ruidos, conmoción, música y comida, muchísima deliciosa comida.
Al siguiente día Ruth llevo a los chicos a Xochimilco, uno de nuestros mercados favoritos del que ya escrito antes. Así que sólo les dejo las fotos de la visita, otra hermosa visita a este precioso lugar.
¡Buen provecho!













































