Tengo que confesarles que he cocinado casi nada desde la tamalada del mes pasado. He estado tan ocupado con algunos proyectos y andando de arriba para abajo ocn Ruth que no me ha dado tiempo. Pero eso no significa que no esté disfrutando de la deliciosa comida que esta ciudad ofrece. He estado visitando muchos restaurantes, ferias, mercados y puestos de comida que es difícil acordarse de todos. Pero no se preocupen, escribiré sobre todo lo que estado comiendo muy pronto. Comer sólo es una parte de mi trabajo, escribir es la otra. Sólo necesito hacerme un poco de tiempo para hacerlo. ¡Amo mi trabajo!
Por cierto, ¿ya se dieron cuenta de los cambios que he estado haciendo en la página principal y en el blog en general? Quiero convertirlo en un portal en español para la gastronomía mexicana. El formato de revista que he implementado me ayudará en esto. Así que estén atentos a todos los nuevos posts que estaré subiendo muy pronto.
Santiago Tulyehualco es un pueblo en la delegación Xochimilco en le sureste de la ciudad de México. La historia de esta población se remonta al año 1181 cuando un grupo de Xochimilcas estableció la aldea. Tulyehualco significa “el lugar alrededor de los tules” en náhuatl. Ahora es una población importante que incorpora varias colonias, barrios y agricultores. Es también el lugar en donde se celebran dos ferias anuales importantes, la feria del helado en la primavera y la feria del olivo y la alegría en enero-febrero. Ruth y yo visitamos la última dos semanas atrás y yo me sorprendí de la variedad de productos que se ofrecieron en esta feria.
La alegría es un dulce hecho con amaranto y miel que ha sido consumido por las poblaciones indígenas del valle de México por miles de años. Aunque el nombre de la feria es olivo y alegría, la verdadera estrella es el amaranto. Los olivos jugaron un paple imporante en la economía de la región durante la época colonial. Sin embargo, los árboles de olivo ya nos son comunes en el área y la mayoría de aceite de oliva y aceitunas que se venden aquí provienen de otras regiones. Es una lástima que esta indsutria se haya perdido.
Por otra parte, la alegría es un alimento muy popular en México. Me dio mucha alegría er que el ingrediente principal, amaranto, se presntó de muchas formas y que los vendedores y productores estaban dispuestos a hablar sobre este super alimento olvidado que varias personas en México están tratando de recuperar. Probamos tamales de amaranto, atole de amaranto, pan de amaranto, donas de amaranto y agua fresca de amaranto. Entre otros productos vimos pizzas, rollos, galeltas, granola y hasta pulque de amaranto.
La feria se pone cada año en la plaza principal junto al mercado de Tulyehualco, por lo que Ruth y yo no desperdiciamos la oportunidad de recorrerlo y hacer algunas compras. Los dos compartimos el amor por los mercados mexicanos.
Tulyehualco es técnicamente parte de la ciudad de México, pero al visitor uno se siente como si estuviera fuera de la ciudad. La gente es amigable y deseosa de compartir su conocimiento e historias con extraños. La prisa y estrés que se respiran en el resto de la ciudad al parecer no ha llegado hasta este punto lejano. Desafortunadamente otros compromisos no nos permitieron quedarnos durante mucho tiempo por lo que no pudimos explorar mas esta feria. Pero estarémos de regreso en unas cuantas semanas para la feria del helado. ¡No nos la podemos perder!
El amaranto es un grano tan sorpredente que dedicaré una serie de entradas a él. No solamente se puede comer en dulces y barras sino también de muchas otras formas. Estén pendientes a estas entradas ya que este producto 100% mexicano casi olvidado esta regresando a la gastronomía mexicana.
Para ver más fotos de esta aventura culinaria hagan click en la siguiente imágen:
¡Buen provecho!





















Mijú
Hola!
Me encanta la de cositas “diferentes” para mi, que veo en tus visitas a los mercados.
Todos los derivados del amaranto que has puesto… me encataria cocinar con ellos.
http://elbocadodelahuerta.blogspot.com/