La primera entrada de esta serie ha salido un poco tarde pero más vale tarde que nunca, ¿cierto?
A mí me encantan los mercados. La mejor parte de mi aventura culinaria en México ha sido visitar sus mercados, tanto los establecidos como los ambulantes. Jon solía decir que en México hay un mercado para todo, y tenía razón. ¿Quieres comprar partes de computadora o una máquina completa? Visita la plaza de la computación. ¿Necesitas partes eléctricas o de plomería? Puedes encontrar lo que necesitas en el mercado Hidalgo o el de portales. ¿Necesitas sartenes u ollas? El mercado de la merced seguramente tiene lo que necesitas. Y si estas buscando ingredientes extraños para tu cena gourmet el mercado San Juan es el lugar a donde debes ir.
Aunque yo nací en esta ciudad y viví aquí los primeros 20 años de mi vida, hay muchos lugares y mercados que no conozco. Es por eso que he decidido empezar un proyecto que llamaré Martes de Mercado. Durante la semana trataré de visitar un mercado y escribiré sobre él el siguiente Martes. De esa manera mantendré un registro de los mercados y lugares que visite y ustedes, mis queridos lectores, aprenderán un poco más sobre esos lugares y los excelentes productos y comidas que ofrecen en esta mágnifica ciudad.
Voy a empezar con un mercado que nunca había visitado antes, el mercado Medellín en la colonia Roma. Mi guía para este tour fue mi gran amiga y excelente chef y restaurantera que ahora vive en D.F., Ruth Alegria. Ella me había invitado a ayudarle en una clase de cocina que tenía programada para ese día. Desafortunadamente la clase se canceló la noche anterior, pero eso no nos detuvo para vernos y caminar al mercado desde su casa para comprar algunos ingredientes y almorzar ahí.
Dice un dicho que no juzgues a un libro por su cubierta, y definitivamente no juzgues a este mercado por su fachada. Como muchas cosas en México, tienes que mirar un poco más adentro de las cosas para encontrar belleza y realmente ser sorprendido. Una de las cosas que más me sorprendierons fueron todos los puestos que venden productos de América del sur y central. Sin embargo, mi favorito fue el que vendo todo tipo de cosas provenientes de Yucatán. Ahora ya sé en donde conseguir los ingredientes para mi próxima cochinita pibil o panuchos.
Ruth caminaba entre los pasillos rápidamente navegando puestos de frutas y verduras, flores, aves, carnes y comida. De vez en cuando se detenía para señalar algo interesante como el lugar en donde venden las mejores carnitas los fines de semana o el puesto en donde compró el delicioso carnero que preparó para navidad. Debo decir que ser un turista en mi propia ciudad y tener una guía estadounidense es un sentimiento extraño. Pero lo he estado disfrutando y he interpretado mi papel muy bien. Sacó mi cámara y le tomo un par de fotografías al puesto en donde Ruth está comprando retazo de pollo para preparar caldo. Escucho a un tipo detrás de mí que le dice a su compañero que sonría para la cámara y yo sonrio mientras tomo la última foto. Me gusta la idea de ser considerado un turista, pero en esta ciudad me tengo que andar con cuidado.
Después de hacer algunas compras (Ruth había dicho que no compraría nada, pero terminó con dos bolsas grandes de productos) subimos al segundo nivel en donde hay varias cocinas que se están preparando para la hora de la comida. Lo que nos llamó la atención y queriamos comer fueron las albóndigas yucatecas. Desafortunadamente no estaban listas todavía así que ordenamos panuchos. Sin embargo, nos llevamos una gran decepción cuando los trajeron a la mesa por que no eran panuchhos. Eran solamente tostadas con cochinita pibiil, que no sabían nada mal, pero no eran panuchos de verdad.
La mejor parte de este viaje al mercado Medellín fue que tuve la oportunidad de platicar con Ruth sobre su experiencia de vida en D.F. Después de vivir la mayor parte de su vida en Nueva York y Nueva Jersey y de administrar 3 restaurantes (dos de ella en Nueva Jersey y el de sus papás en Manhattan) ella y su esposo decidieron mudarse a México en 2003. Los padres de Ruth eran de Nicaragua y ella nació en Panamá y vivió la mayor parte de su vida en la ciudad de Nueva York. Y aunque antes de vivir en México ella sólo había visitado el país dos veces en su vida, la decisión de mudarse acá no fue difícil.
Después de visitar varias ciudades decidieron quedarse a vivir en el D.F. Ruth ama México. “La gente, la comida”, Ruth me dice, “son simplemente maravillosas”. Siendo propietaria de tres restaurantes de comida mexicana en Estados Unidos ella es un experta en comida mexicana y abrió una escuela de cocina en Nueva Jersey. “Pero, ¿cómo me atrevería a enseñarles a amas de casa mexicanas como preparar comida mexicana?” Ruth pregunta. El amor de Ruth por México y su comida es evidente. Cada vez que algún amigo la visitara, ella los llevaba a recorrer la ciudad y les enseñaba diferentes lugares, mercados y lugares en donde comer muy bien. Es así como la idea de organizar tours culinarios y culturales de la ciudad de México nació. Estos tours incluyen las colonias más conocidas de la ciudad así como las no tan conocidas. Ella ofrece tours para cada temporada en México que se enfoca en la cocina y rituales de ese lugar y época.
Al caminar de regreso a su casa, en la colonia Condesa al otro lado de la avenida de los Insurgentes, nos detenemos en un par de lugares más. Un café en donde probamos un delicioso café de tostado fránces y terminamos comprando medio kilo y en una esquina en donde un señor vende quesos desde su camioneta. Ruth es una gran persona y una cocinera increíble. Ella preparó esta deliciosa cena después del día de acción de gracias un par de meses atrás. De verdad estoy muy feliz que he conocido gente tan interesante como Ruth. Y este al parecer es sólo el principio de una gran amistad. El día domingo visitamos dos mercados de antigüedades en los que encontramos grandes ofertas en libros de cocina. Si vas a venir de visita a la ciudad de México asegurate de contactarla. Ella es una gran guía con quién aprenderás muchísimo sobre esta mágnifica ciudad. Para contactarla visita cualquiera de sus páginas:
¡Buen provecho!































Dominique
Precioso, y qué aromático ambiente, con todas esas especias.
Saludos,
Dominique
Ziho
En realidad que sí, uno es "turista" en su propia ciudad de pronto.
En lo que abarca "mercados" casi no me gusta asistir a ellos pero vaya que sí encuentras de todo y a bajos precios aunque de pronto necesito algo y lo encargo pero no estaría de más darme la vuelta a los que hay en Monterrey.
Y sí te creo que sales comprando hasta lo que no, al fin y al cabo… "antojitos".
Salu2
Loladealmeria
Ben, que bonito viaje a los recuerdos, no conozco el mercado de Medellin, a pesar de haber visitado DF, que me aturrullo, ¡¡que grande es MX ¡¡¡¡. Que vida l de Rhut, menuda viva ¡¡¡ apasionante¡¡¡¡¡
Una pena la cancelación de las clases.
Bueno que llevamos mucho tiempo sin vernos, pero , es que ahora trabajo y me queda poco tiempo para visitar y publicar.
Espero que el año haya entrado muy bien para ti.
bsss desde Almería.
Ana Powell
Hola Ben
Te deseo un feliz año.
Como me encantan los mercados, la gente, el olor de los productos, la comida riquisima y un montes de cosas mas que se puede hacer.
Veo que lo pasaste de bomba.
Gracias por tus fotos tan maravillosas ♥
Ana Powell
Hola Ben
Acabe de enviarte un comentario que creo que no te ha llegado.
Te contava como me encantan los mercados, su comida, la gente y todo lo demas que se puede hacer y claro comprar.
Tus fotos estan bellisimas ♥
Laube
Ben, yo disfrutaría muchísimo en esos mercados mexicanos, porque realmente me fascinan los colores de tu tierra, los chiles, las especias, los aromas. A ver cuándo puedo visitar México!.
Un besote
Norma Ruiz
Que linda entrada, sabes yo practicamente siempre he vivido en el d.f., pero la verdad no conozco todos sus rincones, creo que estas entradas de mercados serán maravillosas no conocia el mercado medellín es bueno saber que encuentras productos de otros paises, creo que hasta yo necesitaria de Ruth para pasear en esta enorme ciudad, gracias Ben te escribo al correo que me dejaste, saludos.
Capricornio
Me siento de nuevo de viaje con esta entrada. Tu proyecto de los Martes es una gran idea!. Los mercados siempre serán un gran punto a visitar para mi, en mi tierra y en las ajenas. Ahi es donde realmente nota y conoce uno qué es lo comen los habitantes de la ciudad y no lo que te servirían en un restaurante de hotel.
Las fotos son muy claras, muestran los puntos esenciales. la primera foto serán los "panuchos"? Esos taquitos lucen espléndidos y asumo es Ruth quién engalana la última foto. Un aplauso y un brindis por ella.
Saludos amigo!
Capricornio
Me siento de nuevo de viaje con esta entrada. Tu proyecto de los Martes es una gran idea!. Los mercados siempre serán un gran punto a visitar para mi, en mi tierra y en las ajenas. Ahi es donde realmente nota y conoce uno qué es lo comen los habitantes de la ciudad y no lo que te servirían en un restaurante de hotel.
carmeta
Ben, me encanta ir al mercado pero de paseo…aunque siempre acabo comprando algo¡¡ , buena idea la de los martes mercado, explicas muy bien todo el trayecto..es como si viajasemos contigo..Mucha suerte con Ruth, a veces te sorprende la gente, casi sin conocerla y ya parecen amigos de toda la vida. Un saludo¡
Palmira
Nada me gusta más que ser turista en mi propia ciudad, se necesita poco: un barrio inhabitual, una cámara de fotos, una guía y menudo viaje está a la vuelta de la esquina ;o)
Me encantan los mercados, el de la Boquería de Barcelona claro, donde voy cada semana y que para mí es uno de los más bellos del mundo y el de… ¡Oaxaca!
Gracias por este paseo, Ben!
Palmira
Palmira
Me pasa algo raro para dejar un comentario pero bueno lo voy a intentar de nuevo ;o)
Otra feria/mercado geniales con tus fotos siempre preciosas y tan vivas que puedo oler , escuchar y… babear ! jejeje
El amaranto me fascina, aquí se vende carísimo en algunas tiendas de productos ecológicos, al precio del oro (o incluso más caro) y no encuentro recetas para prepararlo. Estoy impaciente por leer tus posts sobre el tema. además no sabía que era un producto tradicional mejicano.
Lo que estamos aprendiendo por todos los blogs!
Un saludo,
Palmira
carlos
Hola,
Una manera de comer amaranto es hacer bolitas con queso de cabra y despues pasarlas por el amaranto, las agregas a cualquier ensalada y listo, lindo día.
Gaby
Hola Ben! que bueno que encuentro que mencionas este mercado, que la verdad a mi me gusta muchísimo, es pequeño pero muy lindo y muy limpio, y alli suelo comprar productos sudamericanos para hacer mis recetas paraguayas.
Pero lastimosamente hoy vengo muy enojada. Resulta que de donde suelo comprar , Fruteria Rafael se llama, prácticamente me estafaron, me vendieron productos y al llegar a casa encontre que algunos habian caducado hasta 3 meses atrás. Otras harina de maíz me ´revisé la caducidad en el lugar y estaban bien, pero al llegar a casa me encuentro que caducan en 1 semana! o sea, muy triste y la verdad hay que tener cuidado al comprar productos alli.
saludos mi amigo..
Gaby
EVITA
cuanto cuesta un tamal EN ESTE LUGAR, ES PARA UNA ENCUESTA, PRECIO, PESO
XFIS SI ALGUIEN SABE SE LO AGRADECERIA MUCHO
Mijú
Hola!
Bienvenido de nuevo… pero cuanto tiempo sin publicar.
Todo fantástico te ha quedado.
Un saludito
palmira
Otro mercado muy bonito, con olores y sabores tan distintos de los de aquí!
Me alegra volver a leerte ;o)
Un saludo,
Palmira
IDania
Te echamos de menos, Ben, con todas esas fantásticas e instructivas entradas!!!
Paso a despedirme, ya que cierro "El Aroma de IDania" hasta el 1º de septiembre, así que quiero desearte un feliz verano y decirte que nos vemos a la vuelta!!
Un abrazo,
IDania